Plena Inclusión Madrid

Los políticos siguen sin ver que lo cultural y lo social son vasos comunicantes, y eso, cercena las posibilidades de transformación social.

Los políticos no creen en que lo cultural y lo social tienen que ir unidos y por ese motivo no avanzamos en inclusión social. 

Es lo que ha dicho Silvia Sánchez, directora de relaciones institucionales de Plena Inclusión Madrid en una jornada sobre acceso a la cultura en Tenerife.

Silvia presentó en la jornada los resultados del proyecto Más Cultura = Más Inclusión.

Uno de estos resultados es que demuestra que la cultura es clave para la inclusión social y que la participación de las personas en la cultura genera cambios en ellas y en el entorno.

Lo cultural y lo social son vasos comunicantes pero los políticos parece que siguen sin creer de verdad en ello y al taponar el nexo entre ambos se pierde la oportunidad de avanzar hacia la transformación social, señaló Silvia Sánchez, directora de Relaciones Institucionales de Plena Inclusión Madrid en el encuentro de “Reflexionando cobre el CEA (Consumo Cultural, Equidad Social y Acceso a la Cultura), actividad el proyecto “Omnia” del Tenerife Espacio de Artes para analizar la equidad de acceso en el consumo de la creación contemporánea.

Sánchez, quien acudió a la jornada para explicar el programa “Más Cultura=Más Inclusión” indicó que la cultura es clave para alcanzar la inclusión social, pues genera cambios a nivel individual y colectivo que conducen a la creación de comunidad en planos de igualdad.

A su juicio, si bien en el ámbito administrativo existe una convicción y defensa del importantísimo binomio entre lo cultural y lo social, en la práctica y en el día a día, nos damos cuenta de que tenemos aún muchas barreras, y una de ellas es la mentalidad de los propios políticos. La cultura, lamentablemente, sigue siendo la “maría” en muchas de las agendas políticas, y se lamentablemente se está ignorando la rentabilidad social de la cultura.

Para Sánchez, el programa “Más Cultura=Más Inclusión” que inició sus pasos en 2012 y que cuenta con el apoyo de Fundación Repsol, está demostrando que la cultura, en todas sus vertientes, es clave para alcanzar la inclusión social.

Desde hace cinco años, explicó la directora de Relaciones Institucionales de Plena Inclusión Madrid, venimos desarrollando acciones en las que las personas con discapacidad ocupan el rol de creadores, de consumidores de cultura o de trabajadores en este ámbito, y en todos ellas se pone de manifiesto que se generan cambios, muchas veces importantes y significativos, en las personas.

En este sentido, Sánchez destacó el importante papel de los procesos creativos. Cuando hablamos de actividades culturales, tenemos que darnos cuenta de que muchas veces estamos hablando de acciones en las que el verdadero peso está en el proceso creativo, por encima de un resultado con valor artístico. Los procesos creativos, especialmente los de creación colectiva tienen impactos muy destacados en la autonomía de las personas, en el autoconocimiento el aumento de la confianza en sí mismos, la mejora en la toma de decisiones y por tanto el empoderamiento.

Silvia Sánchez, durante su intervención en la Jornada

Pero, además -agregó-  se crea un verdadero diálogo entre las personas con discapacidad intelectual y los demás participantes, poniéndose las bases así de una sociedad más justa y solidaria, en la que el entendimiento mutuo es fundamental.

Hablar de cultura es hablar de la calidad de vida de cualquier persona y por tanto es algo que tiene que estar presente desde el primer momento, desde la escuela. Durante años, la cultura se ha visto como algo accesorio y prescindible, tanto dentro como fuera del sector social. Sin embargo –afirmó- ha llegado el punto en que la presencia de la cultura, su uso como herramienta de inclusión, es ya una cuestión urgente que no puede estar por más tiempo fuera de las agendas de nadie.

Es preciso que acerquemos a las personas que forman parte de cualquier colectivo en riesgo de exclusión social al consumo cultural.  Se habla de la importancia de generar nuevos públicos, pero para ello, destacó, es necesario invertir en la eliminación de barreras que impiden la participación de estos colectivos.

El proyecto Más Cultura=Más Inclusion a lo largo de cinco años y recibió el pasado mes de noviembre el Premio Reina Letizia Cultura Inclusiva 2017.

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