Estamos trabajando en la adaptación de este contenido.
Disculpe las molestias.
La artista Marta Navarrete ha presentado ‘Una habitación de hotel’, una pieza de danza contemporánea inspirada en la obra homónima del pintor Edward Hopper, con la que culmina un intenso proceso de investigación, creación y trabajo colaborativo desarrollado gracias a una de las Becas Lumbre de Plena Inclusión Madrid. La obra se ha representado en el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila y, posteriormente, en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, acercando al público una propuesta artística nacida desde una mirada personal y profundamente emocional.
Navarrete ha sido la creadora y directora de esta propuesta escénica, liderando un equipo formado por dieciséis intérpretes con y sin discapacidad, acompañada por Álvaro Cano y Mercedes Pacheco, en la dramaturgia, el espacio sonoro y la coordinación artística. Durante ocho meses de trabajo y más de 45 horas de creación compartida, el grupo ha construido una obra en la que cada persona ha aportado su sensibilidad, creatividad y forma de entender el movimiento.
La pieza invita a recorrer emociones como la soledad, la espera o el deseo de libertad a través de la danza, la música y la creación colectiva. Inspirada en la atmósfera del cuadro de Hopper, ‘Una habitación de hotel’ propone un viaje por diferentes historias que se cruzan en un mismo espacio, transformando el escenario en un lugar de encuentro, expresión y diálogo artístico.
Tras la representación de la obra, Navarrete ha querido agradecer el apoyo recibido a lo largo de todo el proceso y compartir el significado que ha tenido para ella esta experiencia: “Gracias por confiar en mí y en las posibilidades de que una mujer con discapacidad pueda aprender a crear sus propias obras y expresar sus ideas y emociones. Ese ha sido mi sueño desde niña”. Desde Plena Inclusión Madrid apoyamos proyectos de creación artística liderados por personas con discapacidad
intelectual o del desarrollo, favoreciendo que puedan desarrollar su talento y hacerlo visible en espacios culturales de referencia. Esta obra es un ejemplo de cómo el arte se convierte en una herramienta para crear, emocionar y transformar miradas cuando existen oportunidades reales para que todas las personas puedan desarrollar su potencial. La iniciativa ha contado con la colaboración del Conservatorio Superior de Danza ‘María de Ávila’, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y el Centro Ocupacional La Encina.