Plena Inclusión Madrid

Plena Inclusión Madrid pide a los grupos parlamentarios y a la Comunidad de Madrid que aumenten la dotación presupuestaria para los recursos de discapacidad en el próximo ejercicio

Plena Inclusión Madrid pide a la Comunidad de Madrid que se invierta más en plazas concertadas para personas con discapacidad intelectual.

Su presidente, Mariano Casado, recuerda que los servicios de atención no se han recuperado todavía de la crisis de 2008.

Advierte, además, de que será muy complicado mantener la calidad de la atención en el futuro.

  • Casado asegura que, de no hacerse, estarán abocando a la red a una situación insostenible de graves consecuencias para las personas con discapacidad, sus familias y las personas trabajadoras del sector 

Madrid, 22 de julio de 2020.-  El presidente de Plena Inclusión Madrid, Mariano Casado, se ha dirigido a los portavoces parlamentarios de la Asamblea de Madrid y a la Comunidad de Madrid para que en el próximo ejercicio se aumenten las partidas destinadas a la concertación de plazas de atención a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo ya que de lo contrario será imposible seguir manteniendo la calidad de las prestaciones y se pondrá en riesgo la viabilidad de las entidades sociales con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo.

Casado explicó que, ya antes de la pandemia, la situación de la red de atención a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo estaba fuertemente lastrada como consecuencia de la crisis de 2008, época en la que se procedió a un recorte del 5 por ciento que nunca se ha llegado a recuperar a pesar de las promesas de la Comunidad de Madrid. Desde entonces –añadió- nos mantenemos en unos estándares que no se han recuperado no tanto en números absolutos, sino proporcionales a los años transcurridos y que se han visto agravados como consecuencia de las subidas del SMI y del convenio colectivo que, aun reconociendo la importancia de su objetivo, han tenido un impacto profundo en un sector donde el personal tiene un peso fundamental.

Pero, además, es preciso tener en cuenta –apuntó- el cambio del perfil socio demográfico de las personas atendidas, con una población cada vez más envejecida y por tanto con unas necesidades mayores y con una prevalencia importante de personas que precisan de apoyos extensos en sus rutinas diarias. 

A este respecto, detalló los datos de un estudio realizado por las entidades sociales de la red de Plena Inclusión Madrid justo antes de iniciarse la pandemia y que ya arrojaba cifras preocupantes sobre lo deficitario de estos servicios y que oscilan entre el casi cinco por ciento de los centros de día (CD) y el 20,65 por ciento en centros residenciales con centro día (RESCD), pasando por el 14,12% de desfase en las residencias con centro ocupacional (RESCO) y el 12,4% de las viviendas.

A juicio de Casado si no se actúa y se mejoran las actuales condiciones de los servicios de atención, será inviable que pueda seguir manteniéndose la calidad de la atención al colectivo y lo que es más preocupante, será imposible que la Comunidad de Madrid pueda dar respuesta a la alta demanda de las familias a la espera de un recurso como puede comprobarse en el propio portal de transparencia de la Administración Regional.

El impacto de la COVID-19 en el sector de la discapacidad

Casado explicó que, durante la pandemia, las entidades de atención a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo han llevado a cabo un trabajo excepcional, adaptándose –como no podía ser de otra manera- de manera urgente a unas circunstancias sobrevenidas y en las que han tenido que reinventarse para seguir manteniendo la atención a un colectivo altamente vulnerable.

El presidente de Plena Inclusión Madrid hizo especial mención a las residencias y viviendas en las que las entidades que las gestionan se han enfrentado a un desafío de dimensiones nunca imaginadas, haciendo un esfuerzo ímprobo tanto a nivel de personal, donde hubo que hacer frente al aumento de profesionales y también a un alto porcentaje de bajas por posible contagio, como a nivel material y de recursos para adoptar medidas de prevención y proteger así la salud del colectivo. 

Casado reconoció que desde la Comunidad se ha adoptaron las medidas económicas para que la pandemia no afectase a las entidades y agradeció que se esté trabajando en un fondo de contingencia para hacer frente a los gastos extraordinarios generados por la COVID-19.

A pesar de ello, el presidente explicó que ahora mismo nos encontramos en una situación incierta especialmente en lo que se refiere a las residencias, al conjugarse tres factores que inciden negativamente: por un lado e imprescindible, seguir garantizando la salud y seguridad de quien residen en estos centros; por otro la dificultad en cubrir las plazas vacantes a veces por la propia lentitud del sistema y otras por la propia incompatibilidad de nuevos accesos con los planes de contingencia, y finalmente, por el miedo de las familias a que sus hijos regresen a un entorno residencial con la incertidumbre de la existencia de rebrotes. Todo ello tiene una repercusión económica importante que puede abocar a las entidades a situaciones límite, en la que se vean obligados a llevar a cabo expedientes de regulación de empleo aun cuando los trabajadores son más imprescindibles que nunca.

Por todo ello, el presidente de Plena Inclusión Madrid ha solicitado, en nombre de la Junta Directiva de Plena Inclusión Madrid, a todos los grupos políticos de la Asamblea y a la Comunidad de Madrid, tanto a la presidenta como al consejero de Políticas Sociales, para que incluyan en los presupuestos generales de la Comunidad de Madrid para el año 2021 partidas presupuestarias suficientes para poder seguir atendiendo con parámetros y calidad y garantías suficientes a los madrileños y madrileñas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

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