Plena Inclusión Madrid

Los Premios Plena Inclusión Madrid reconocen el esfuerzo y la resiliencia del movimiento asociativo ante la pandemia de COVID-19

Plena Inclusión Madrid ha hecho públicos los destinatarios de sus Premios 2020

Esta edición quería reconocer el esfuerzo y la resiliencia de las personas que forman parte del movimiento asociativo frente a la COVID-19.

Han resultado ganadores:

  • En categoría profesionales: Elena García y Raquel Zazo, de Asociación Talismán
  • En categoría voluntarios: Teresa Miranda, de Fundación Ademo.
  • En categoría familiares: Asunción Gurado, de Afanias.
  • En categoría personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, David Herrero

Los premios se entregarán en las próximas semanas, en actos de reducido aforo por la situación sanitaria.

  • La 7ª edición de los galardones será un homenaje a profesionales, personas voluntarias, personas con discapacidad intelectual y familiares cuyo papel ha sido determinante durante la crisis
  • Los miembros de las 4 candidaturas seleccionadas recogerán los premios en nombre del grupo de agentes al que representan

Madrid, 11 de noviembre de 2020.- Los Premios Plena Inclusión Madrid reconocen en la edición de este año el esfuerzo realizado por todos los agentes que conforman el movimiento asociativo y que han sido capaces de superar las circunstancias adversas, además de poner en marcha iniciativas para mejorar las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo durante la pandemia por la COVID-19.

Los galardones se han dividido en cuatro categorías (profesionales, personas voluntarias, personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y familiares), en las que han sido propuestas candidaturas formadas por personas que han hecho un esfuerzo extraordinario ante las circunstancias excepcionales que se han vivido este año, especialmente durante el estado de alarma.

Los galardonados han sido Elena García Martín y Raquel Zazo de Pablo, profesionales de la Asociación Talismán; María Teresa Miranda Rivas, voluntaria de la Fundación Ademo; Asunción Gurado, familiar de una persona con discapacidad participante en Afanias; y David Herrero López, trabajador y voluntario con discapacidad intelectual de la Fundación Juan XXIII Roncalli. Todos ellos recibirán los premios en distintos actos que se celebrarán en las próximas semanas ante un reducido aforo y que, debido a la situación sociosanitaria, sustituirán a nuestra habitual gala de premios. Estos actos supondrán un homenaje a cada uno de los grupos que forman el movimiento asociativo en su conjunto, personas sin las cuales habría sido muy difícil mantener la atención de calidad a las personas con discapacidad intelectual y sus familias.

Elena García Martín y Raquel Zazo de Pablo han sido reconocidas por su capacidad de reacción para adaptar a la modalidad telemática la formación y el ocio de las personas adultas con discapacidad intelectual de la Asociación Talismán, una pequeña entidad que desarrolla su actividad en el medio rural, en la que lograron mantener la actividad y combatir el aislamiento de los participantes durante el confinamiento.

María Teresa Miranda Rivas cumplió una importante labor para las familias de la Fundación Ademo con mayores dificultades económicas durante los peores momentos de la pandemia. Como voluntaria, se hizo cargo de la compra de alimentos para muchas de estas familias e inspiró la creación de una red de ayuda que se tradujo en un sistema de tarjetas monedero destinadas a adquirir alimentos de primera necesidad.

Las familias de las personas con discapacidad intelectual están representadas en los Premios 2020 por la figura de Asunción Gurado, que formó parte de un grupo de apoyo mutuo COVID-19 creado para mantener los lazos entre los participantes de Afanias, identificar a las familias en situación de vulnerabilidad y poner a su disposición los recursos disponibles para satisfacer las necesidades más acuciantes. Asunción compaginó esta tarea con sus obligaciones personales, complicadas por la COVID-19.

Por último, los Premios Plena Inclusión Madrid 2020 reconocen el trabajo de David Herrero López, que trabaja en una unidad de apoyo al centro especial de empleo de la Fundación Juan XXIII Roncalli y que no dudó en participar desde el comienzo de la crisis en las distintas iniciativas de la entidad para paliar los efectos psicosociales en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Durante los meses más intensos y de mayor incidencia del coronavirus, sus padres tuvieron que ingresar por un tiempo en un hospital y supo afrontar con fortaleza y resiliencia esas semanas de soledad e independencia, convirtiéndose en un ejemplo para sí mismo y para las personas que le acompañan en su día a día. 

David forma parte del proyecto de voluntariado inclusivo para personas con discapacidad intelectual de Plena inclusión España. En este contexto, ayuda a diversos colectivos, constituyendo un ejemplo claro de persona con discapacidad intelectual con altas capacidades en circunstancias difíciles, y un modelo inspirador para la sociedad y para su entidad.

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