Plena Inclusión Madrid

Paisaje Abierto #2 – El proceso artístico, lugar de encuentro y aprendizaje

Paisaje Abierto es un proyecto artístico que se desarrolla en la Sierra Norte de Madrid.

En él participan dos artistas con discapacidad intelectual y dos artistas sin discapacidad intelectual.

Lucía Loren es la coordinadora del proyecto. Nos cuenta cómo se desarrolla la actividad en esta segunda crónica.

Paisaje Abierto forma parte del programa Más Cultura, Más Inclusión, de Plena Inclusión Madrid y Fundación Repsol.

El proceso creativo se presenta como una de las partes más enriquecedoras para comprender una obra de arte. Observando y siguiendo los recorridos del proceso de creación de un proyecto podemos hacernos una idea mucho más amplia y compleja de la propia creación.

La convivencia en estos días de residencia artística de Paisaje Abierto ha dejado una clara huella de la importancia de estos procesos creativos que han podido compartir los artistas becados entre ellos por un lado y con unas pocas visitas locales concertadas que han podido acercarse al proyecto.

Felicia Martínez (Fundación C.A.M.Ps.) expresa cómo el proceso creativo le da tranquilidad, seguridad, le entretiene para no pensar en otras cosas, le permite estar bien por dentro y por fuera, es como una especie de protección divina, nos dice. La geometría le ayuda a ordenar sus ideas, mientras se componen las formas en el espacio.

Es la primera vez que realiza una obra bidimensional de este tamaño y le gusta porque puedes manejar las manos para que las manos no se paren, no se agarroten. El movimiento de su cuerpo mientras nos cuenta esto y mientras trabaja en su pieza tejiendo la hiedra, expresa toda la emoción que contienen sus palabras. También nos dice que ella hace sus obras porque le gustaría que se vean, que valoren como arte, porque a veces no se valora el arte que hacen personas como ella.

Quiero aprender otras cosas nuevas, esta ha sido una máxima de Loli Franco (Fundación Alas Madrid) durante los primeros días de residencia, al salir de sus procesos habituales de pintura al óleo en pequeño formato para experimentar con pinturas naturales realizadas por ella misma a base de barro, piedras machacadas, agallas, moras u otros vegetales. Al principio me encontraba nerviosa, luego empiezo a jugar con ello, me comenta cuando la pregunto por como se ha sentido en este proceso de apertura a nuevas maneras de hacer.

Loli nos cuenta cómo estos procesos con pintura al óleo y aguarrás algunas veces “me dan alergia, me hacen respirar mal, y a veces se me pone la piel seca como un gato”, pero que estas “pinturas naturales me hacen estar bien y divertirme mucho”. Ha comenzado a experimentar con nuevos formatos y a trabajar en tamaño grande en un muro cedido por una vecina de Prádena del Rincón.

Una obra integrada en el paisaje

Bárbara Long ocupa una esquina del taller, compartiendo un proceso creativo rizomático, que se organiza a partir de una Cartografía Emocional dibujada con tinte natural rosa, que describe los recorridos por el lugar de la artistas en estos días. En este mural se incluyen pequeñas ofrendas realizadas uniendo de manera delicada materiales naturales y dibujos de estos lugares que van a recibir la ofrenda. Según sus palabras, su intención nos invita a fijarnos mucho en los pequeños detalles, pero también en los horizontes grandes.

Bárbara nos recuerda que somos paisajes, que somos como nos conforma el paisaje, por eso repite en varias ocasiones que no se quiere imponer, y prefiere integrar su obra de forma sutil con el paisaje. Algo conmovedor es la reflexión que comparte Bárbara sobre como los procesos de incubación en la creación le hacen sentir a veces frágil e insegura, porque no se puede negar que la incertidumbre de estos momentos.

Albert Gironés nos presenta también un proceso de trabajo divergente y ramificado, que enlaza las narraciones de su investigación previa sobre mitología  extraterrestre en la Sierra Norte de Madrid, con las reflexiones y narraciones compartidas por varias personas de la zona.

En este mapa conceptual repleto de recortes de revistas, libros sobre ovnis y información muy diversa, se han unido esos fragmentos de minerales brillantes encontrados en las minas abandonadas de Prádena del Rincón, como la mica o los cuarzos argentíferos.

Albert comparte que su principal interés es descubrir la complejidad de la relación con “lo otro”,  haciendo visible el miedo a los desconocido. En este proceso se visibilizan flujos de relaciones en diversas capas de paralelismos: la ciudad como esa imagen extraterrestre que atrajo a la población rural hace unos años con la luz de la industrialización o la luz de las estrellas en conexión con los brillos de la mica en el interior de la mina.

Alan Jakub Serewa (Fundación Apafam) es el artista becado de la Sierra Norte, que comparte por las mañanas parte de estos procesos creativos tan enriquecedores, a la vez que desarrolla su pieza artística. Alan ha decidido realizar un móvil tejiendo material vegetal de poda. Sus manos y su cuerpo se mueven balanceándose y buscando el equilibrio para atar cada nudo de la pieza escultórica que también se balancea con el viento.

Alan es muy social y expresa su satisfacción de estar con personas tan diferentes en esta residencia. De vez en cuando, levanta su mirada de su trabajo y observa como trabaja el resto. El proceso creativo se puede convertir en ocasiones, en un lugar de encuentro.

Lucía Loren
Artista coordinadora del proyecto

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