Plena Inclusión Madrid

“La figura del facilitador judicial es inclusiva y hace más justo el sistema”

Alumnos y alumnas del curso de facilitadores judiciales se reunieron en Plena Inclusión Madrid. 

Responsables de Plena Inclusión Madrid explicaron en qué consiste la bolsa de profesionales para apoyos en procedimientos judiciales. 

Algunas personas facilitadoras explicaron cómo han ofrecido apoyos este año 2022. 

Laura Ramos es una facilitadora judicial. 
Laura cree que esta figura es inclusiva y hace más justo el sistema. 

Para Laura, la adaptación a lectura fácil, el respeto de los tiempos de las personas o la anticipación de los procesos son algunos ejemplos que garantizan los derechos de las personas.

El alumnado de la segunda edición del curso básico para facilitadores y facilitadoras de justicia que organizan la Universidad Autónoma de Madrid, el Ministerio del Interior y Plena Inclusión Madrid, se ha reunido esta semana en las instalaciones de la Federación con el objetivo de pasar a formar parte de la bolsa de profesionales que prestan apoyo en procedimientos judiciales a personas con discapacidad intelectual.

Durante la sesión, responsables de Plena Inclusión Madrid han explicado en qué consiste el servicio de facilitación de apoyos judiciales, y personas facilitadoras que cursaron la primera edición del curso explicaron su experiencia acompañando a personas en diferentes procesos el pasado año.

Así, en 2022 se acompañaron 39 procedimientos de diferente tipo, desde revisiones de sentencias motivadas por la reforma de la legislación civil y procesal, pero también notariales, penales y sociales. Tras esta segunda edición, ya están formadas para ejercer esta función 47 personas gracias a este curso de formación. 

Laura Ramos fue alumna de la primera edición y facilitadora judicial durante el último año. Para Laura, «la figura del facilitador judicial es una figura inclusiva que permite hacer más justo el sistema judicial».

Una figura bien valorada por todas las partes

Ramos ha desempeñado su labor como facilitadora en varios procesos a lo largo de 2022. De esta experiencia destaca que, aunque en los primeros momentos las personas con discapacidad intelectual reciben el apoyo con cierta incertidumbre porque no saben situarla bien en el proceso, pasan a tener una actitud receptiva cuando llegan los ajustes de procedimiento.

La adaptación de información a lectura fácil el respeto de los tiempos de la persona con discapacidad, la anticipación de lo que va a ocurrir… son algunos de los ajustes de procedimiento que garantizan los derechos de las personas y les dan tranquilidad ante el proceso, dice.

“Ser facilitadora judicial te hace más humana porque te pone en contacto con realidades sociales muy duras. También más observadora, más crítica para detectar necesidades y desarrollar tu función apoyando tanto al sistema como a la persona”

Aquellos alumnos y alumnas que se animen a dar el paso, recibirán una mentoría en los procedimientos, independientemente del rol en el que intervenga la persona con discapacidad a la que apoyan.

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