Plena Inclusión Madrid

Una visión en primera persona sobre la discapacidad intelectual

Autogestores de Adisli y de Down Madrid organizaron una charla de sensibilización.

Explicaron a los asistentes cómo viven, y qué es la discapacidad.

El resultado fue muy positivo. Es necesario que las personas sean portavoces de sus propias experiencias y emociones.

Alrededor de 100 personas  asistieron a la “I Jornada Únete” celebrada en el centro Asturiano de Madrid e íntegramente organizadapor los grupos de Autogestores de Fundación Síndrome de Down Madrid y Adisli con el apoyo Plena Inclusión Madrid.

Tal y como explicó Irene (autogestora), “el objetivo hoy es mostraros la discapacidad intelectual como nosotros y nosotras la vivimos. Pensamos que así podemos conseguir que  entendáis mejor cómo es la discapacidad intelectual, que estemos todos más cómodos en espacios inclusivos, con personas con y sin discapacidad y que las personas con discapacidad tengamos más oportunidades para tener vidas de calidad”

Esta charla supuso una visión en primera persona sobre la discapacidad intelectual que incidió en la diversidad, la inclusión y la convivencia como motores vitales. 

Tras la charla, las personas asistentes y los grupos de personas autogestoras, pudieron disfrutar de un espacio para el diálogo, el intercambio de experiencias y la recogida de sensaciones, comprobando de esta manera que el mensaje de las personas autogestoras había llegado al público.

Algunos de los mensajes que trasladaron los autogestores fueron:

 “No somos ciudadanos de segunda porque tengamos más dificultades. En ocasiones hemos vivido como si fuéramos distintos, inferiores o incluso marginados. Y no por decisión propia, o porque realmente nos sintamos así, sino por la percepción de la gente que nos rodea”. Guille.

“La sobreprotección ocurre cuando nuestras familias y amistades saben que vamos a encontrarnos con barreras, e intentan protegernos de todo. Nos tratan como a niños y niñas para que no lo pasemos mal, pero lo que pasa en realidad es que nos limitan y, a veces, nos hacen sentir inseguros. Que levante la mano, ¿Quién ha aprendido alguna vez después de fallar?” María.

Una de las principales conclusiones es la necesidad de impulsar estos encuentros para dar visibilidad al colectivo, fomentar espacios inclusivos  y aprender sobre discapacidad intelectual, en primera persona.

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