Plena Inclusión Madrid

Personas de AMI-3 consiguen cumplir retos personales gracias al programa Autogestores

Vivir de forma independiente, iniciarse en el mundo laboral, irse de vacaciones sin los progenitores o tutores, tener novio o entrar en una candidatura electoral. Estos son algunos de los retos que se han planteado miembros de la asociación de personas con discapacidad AMI-3 en el último año y que han hecho realidad gracias al proyecto Autogestores.

En Onda Cero Madrid Norte, varias personas de AMI-3 contaron sus experiencias y retos conseguidos. Por ejemplo, Montse Bernal, explicó que trabaja como auxiliar de cocina en un centro educativo privado de Alcobendas. Le encanta su trabajo porque está en contacto con niños pequeños: «A primera hora de la mañana, hago otros cometidos en el colegio, pero luego a la hora de comer, doy de comer a los pequeños».

 

logo onda ceroEscucha los testimonios de personas de AMI-3 sobre sus

retos conseguidos

Participar en una candidatura electoral

Por su parte, el reto de Nerea Cuervo, consistió en entrar en la candidatura electoral del PSOE a las elecciones municipales de Tres Cantos en los últimos comicios, donde ocupó el puesto número 19. Nerea, que trabaja en un chiringuito de venta de yogur helado, señala que se sintió «muy cómoda» al participar con afiliados en las reuniones de preparación de programa electoral del PSOE tricantino, así como en actos convocados por el partido
«Desde el primer momento, Lydia Martínez, la candidata electoral, y otra gente del partido me recibieron muy bien. He participado en actos públicos para dar a conocer las propuestas del partido, en la pegada de carteles, y en reuniones de programa electoral». Afirma que «ha sido toda una experiencia», y uno de los momentos más emocionantes fue la noche electoral, al seguir los datos de votación desde la sede socialista.

Vivir en un piso tutelado

Por su parte, Pilar Fernández Burgos y Cristina Vicario, han dejado la comodidad de la casa familiar para vivir en un piso tutelado; el apartamento compartido con otros compañeros de AMI-3 permite vivir independientemente: por un lado, disfrutan de las mieles de la independencia (deciden qué hacer en cada momento) pero también adquieren responsabilidades sin el paraguas protector familiar: se ponen sus horarios y normas, pero sabiendo que comparten piso con otros compañeros y que comienzan a ser responsables de sus vidas.

Según explican Pilar y Cristina, los jóvenes que comparten piso se reparten las tareas domésticas (desde cocinar a limpiar las estancias, pasando por la compra de víveres y otro tipo de obligaciones) al mismo tiempo que cumplen con sus obligaciones (desde acudir al Centro ocupacional a trabajar en centros especiales de empleo). Entre una cosa y otra, también pueden vivir una vida más independiente: invitar a casa a amigos, sin que esté papá o mamá marcando horas, decidir a qué dedican su tiempo libre, o si quieren comer espaguetis o ensalada, por poner algunos ejemplos.

Otros retos: irse de vacaciones solos o tener pareja

Estos son algunos de los retos que se han hecho en el último año pero hay muchos otros: irse de vacaciones solos (sin familiares) o con amigos de la asociación, iniciar una relación amorosa con otra persona, empezar a colaborar en una ONG o asociación solidaria mediante Voluntariado, irse a un concierto con otros amigos, o las denominadas «Experiencias Rodríguez»: al igual que los consortes que se quedan en casa trabajando mientras sus parejas y familias están en el lugar de vacaciones, los miembros de AMI-3 se quedan en casa para vivir el atractivo de quedarse solo mientras sus familias están lejos.

Qué son los autogestores

Los autogestores, una actividad impulsada por FEAPS, son personas con discapacidad intelectual que se organizan para analizar las cuestiones que les preocupan, defender sus derechos y representarse a ellos mismos sin que otros lo hagan en su nombre. Otro de sus objetivos es analizar como materializar sus retos con la ayuda de los profesionales del centro. También el grupo permite animarse mutuamente a dar el primer paso, adquirir habilidades de comunicación y autonomía personal y social, e intercambiar consejos y experiencias.

Reto: convencer a la familia

Según trabajadores de AMI-3, dar el primer paso para cumplir un reto es vital pero el primer escollo suele ser el entorno familiar: «Los progenitores suelen ser muy protectores, ya tengas un hijo con discapacidad o sin ella, así que uno de los principales objetivos es convencerles de que favorecer su autodeterminación y autonomía les convertirá en ciudadanos responsables y con igualdad de derechos, que es el fin último de las asociaciones de este colectivo».

En FEAPS Madrid, federación a la que pertenece AMI-3, hay 30 grupos de autogestores en los que participan más de 300 personas con discapacidad intelectual.