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Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental que se celebra el 10 de octubre, Plena inclusión España subraya la urgencia de visibilizar el vínculo entre discapacidad intelectual y salud mental, denunciar las barreras de acceso a apoyos adecuados, y promover herramientas innovadoras que mejoren la calidad de vida, el bienestar emocional y los sistemas de atención.
Según el informe ‘Con buenos apoyos’ (2025), cuatro de cada diez personas con discapacidad intelectual presentan problemas vinculados a su salud mental, y la prevalencia de trastornos mentales es entre 3 y 4 veces mayor que en el resto de la población. Además, una de cada cinco personas toma medicación psiquiátrica sin un diagnóstico claro.
A menudo, las personas con discapacidad intelectual reciben diagnósticos que contiene síntomas atribuidos erróneamente a la discapacidad, como consecuencia de un fenómeno conocido como eclipsamiento diagnóstico, que provoca tratamientos tardíos o inadecuados.
La confederación, que agrupa a 950 asociaciones de todo el país y que presta apoyo a 150.000 personas con discapacidad intelectual y a sus familias reclama una coordinación sociosanitaria efectiva ya que al darse, mejora tanto la atención como los resultados en la calidad de vida.
Además, según los datos recogidos por la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD, 2023), el 48,7 % de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo considera que su estado de salud es entre regular y muy malo, y solo el 21,6 % accedió a una cita con psicología, psicoterapia o psiquiatría en el último año. A esto se suma que el 3,8 % de esta población (cerca de 10.000 personas) no pudo acceder a atención psicológica o psiquiátrica que necesitaba.
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