Plena Inclusión Madrid

Diario #1 – La fuerza de estar juntos

“La fuerza de estar juntos” es el proyecto de cerámica de Espacio Convergente.

En este proyecto participan varias personas con discapacidad intelectual del Centro Ocupacional Sufragio del Grupo Amás.

Las sesiones están dirigidas por la ceramista Simone Immink.

Los participantes han trabajado la forma, la textura, el color, la materia y algunas técnicas en las primeras sesiones.

Diario de sesiones #1
Residencias Espacio Convergente.
Proyecto “La fuerza de estar juntos”. Simone Immink

Espacio creativo: Centro Ocupacional Sufragio de Leganés (Grupo Amás)

Para conocer un poco al grupo he empezado la clase con un juego de adivinanza con la arcilla, en el que uno de los participantes modelaba un objeto mientras el resto intentaba adivinar de qué se trataba. Después hicimos un trabajo para familiarizarnos con las formas y las texturas. Traje dos fruteros llenos de fruta. Cada persona eligió una fruta. El objetivo era que la observaran e intentasen modelarla. Una vez conseguido cortaba la fruta para hacer un nuevo reto. Les dejé elegir la cantidad de arcilla, pues quería darles la posibilidad de jugar con el tamaño.

Lo importante por ahora me parece fortalecer su autonomía, capacitarles para tomar decisiones, desarrollar su imaginación y estimular su iniciativa. Mi plan era reciclar los trabajos, como un ejercicio. Pero romper sus trabajos les decepcionaba mucho y hemos decido guardarlos.

Segunda sesión

Continuando con las ideas de la primera clase busqué imágenes de frutas y verduras modeladas y se las mostré. Hablamos de la influencia del color para hacer un trabajo más realista, pero también de la libertad de los artistas para cambiar el color o abstraer el trabajo hasta el punto en que nos recuerde un vegetal, pero ya no podamos identificarlo. Observamos también diseños de objetos de uso corriente cuyas formas están inspiradas en frutas o verduras. Los alumnos prestaron mucho interés, expresando sus gustos y entendiendo muy bien las comparativas que les mostré.

Después de la presentación de las imágenes cogimos los trabajos que habían modelado la semana anterior y les propuse que los modificasen a su gusto. Les resultaba muy difícil transformar su fruta en otro objeto, pero entendieron la idea. 

Tercera sesión

Hicimos un ejercicio básico: “un cuenco de pulgar”.  Estos tipos de cuencos son los objetos de cerámica más antiguo que se han encontrado. Nuestros manos son nuestras herramientas principales.  El objetivo era usar las dos manos y controlar la fuerza. Para hacer el primer cuenco les dejé usar la arcilla, a la que ya se han acostumbrado. Una vez hecho, podían elegir diferentes sellos para decorar el cuenco.

Una vez terminado el cuenco con los sellos, les di tres tipos de loza, terracota, negra y blanca. Las mezclamos y amasamos comprobando que al cortar la bola con un hilo sale un dibujo. Amasaron las arcillas hasta quedar satisfechos con el dibujo obtenido. 

Resumen

En estos tres días hemos trabajado la forma, la textura, el color, la materia y algunas técnicas: los rudimentos básicos de la cerámica y he comprobado como este trabajo creativo suscita su imaginación, hace aflorar su personalidad, desarrolla su fantasía y, en definitiva, ayuda a la convivencia y a la felicidad de cada uno de ellos. Me parece muy interesante la relación que tienen con sus creaciones y su negativa a reciclarlo y a transformarlo. Se establecen procesos de aprendizaje y afectivos muy interesantes para el grupo.

Vídeo: Adrián Navas

COMPARTE

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp