Plena Inclusión Madrid

Trabajo en red y compromiso político, claves para alcanzar los ODS, según las conclusiones de las jornadas “Madrid Agenda 2030″ de la FVF organizadas por la Fundación Vicente Ferrer

Coordinarse en el trabajo que hacen las pequeñas y medianas organizaciones en colaboración con una sociedad civil comprometida y consciente de la necesidad de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030, así como un compromiso político que contemple partidas presupuestarias para ello, son algunas de las conclusiones alcanzadas en las jornadas “Madrid Agenda 2030: Experiencias transformadoras en pobreza y exclusión, educación y personas con discapacidad” organizadas por la Fundación Ferrer

Un centenar de asociaciones del tercer sector, voluntarios y expertos participaron en estas jornadas en las que además de compartir su experiencia, elaboraron un plan de acción local. La Fundación Ademo participó como ponente para hablar de discapacidad intelectual o del desarrollo.

“Llevamos mucho tiempo como sociedad civil desmovilizados, mucho tiempo en el cual se nos ha dicho que votemos, que elijamos a nuestros representantes y que ellos son los que se tienen que encargar de gestionar lo público. Creo que ha llegado el momento además, tomar la iniciativa. Trabajar, organizarnos cada uno en su entorno, desde el local al global. Tenemos la obligación moral de hacerlo”, comentó Raúl Flores Martos, miembro del equipo de estudios de Cáritas Española y Fundación Foessa.

En este enfoque coincidió Juan Carlos Gil, responsable de Movilización Social de Entreculturas: “hay que creerse que lo social precisa de inversión. Un dato importantísimo, no podemos seguir manteniendo los presupuestos destinados a acción social, cooperación internacional y políticas de bienestar cuando sólo destinamos lo que se invierte en 7 días a armamento”.

Por su parte, Dasarath Ramdu, director del Sector Personas con Discapacidad de la Fundación Vicente Ferrer en la India, explicó los avances que se han logrado con proyectos pioneros como las escuelas de inclusión, a las que asisten personas con diversas discapacidades junto a personas sin discapacidad.

Empezando a crear la red

Los asistentes participaron en diversos grupos que trabajaron a partir de seis testimonios personales, recogidos en vídeos grabados en los barrios madrileños de Vallecas, Moratalaz y Hortaleza , y en las localidades de Anantapur, Kurnool y Guntukal (India).

En el Grupo de Educación, partiendo de la diversidad y vulnerabilidad, se planteó la necesidad de “garantizar una enseñanza de calidad que tenga en cuenta las dificultades sociales de los alumnos y alumnas”, apostando además por una profesión “vocacional y de prestigio”.

Por su parte, el Grupo de Pobreza y Exclusión, concluyó que la Agenda 2030 “parte desde un nivel nacional, pero las encargadas de ponerla en práctica son las organizaciones y mecanismos sociales más cercanos como las entidades locales, ONG y movimientos sociales”. Por eso es preciso darles un mayor protagonismo con un compromiso por parte del Ayuntamiento de Madrid de que destinen el 0.7% del PIB a cooperación.

Personas con distintos tipos de discapacidad participaron en el Grupo de trabajo de Personas con Discapacidad, y plantearon la necesidad de realizar un “plan de accesibilidad física a todos los niveles y para todas las variantes de discapacidad”, así como “una guía sobre las discapacidades que existen en Madrid”.

“No dejar a nadie atrás”, una consigna en la que se ha creado la Agenda 2030 fue compartida tanto por los teóricos como por los profesionales y protagonistas de la desigualdad y falta de oportunidades que existen en nuestra sociedad.