Plena Inclusión Madrid

Una educación nutricional más comprensible y ejercicio físico para combatir la obesidad en personas con discapacidad intelectual

El estudio «Análisis del estado nutricional y composición corporal de personas con discapacidad intelectual» apunta a la combinación de programas de ejercicio físico y programas de educación en hábitos de salud más comprensibles para la mejora de la obesidad en adultos con discapacidad intelectual, cuya tasa duplica la de la población general.

La elevada prevalencia de obesidad en el colectivo, según diversos autores, se debe sobre todo a factores genéticos, pero también se asocia a la falta de ejercicio físico y el sedentarismo acompañados de la ingesta de gran cantidad de alimentos, ricos en azúcares, grasas y energía.

Los objetivos de este estudio eran conocer los hábitos nutricionales y la actividad física de un grupo de personas con discapacidad intelectual, realizar una intervención nutricional y analizar la eficacia de una educación nutricional en este grupo, y comprobar la relación entre la composición corporal y los hábitos alimentarios. Además, como grupo de contraste, parte de las personas que participaron en el estudio participaron en talleres de deporte.

Para llevar a cabo el estudio, se elaboraron talleres de educación nutricional sobre grupos de alimentos, frecuencia de ingesta de alimentos, reparto de cargas calóricas a lo largo del día (cinco comidas al día), desayuno, tamaño de las raciones, hidratación, etiquetado, técnicas culinarias y hábitos saludables. Todos contaron con una estructura de explicación teórica, práctica y juegos para evaluar el entendimiento del contenido. En cuanto a los talleres de deporte, que fueron introducidos sólo en el grupo de una submuestra de Madrid, se realizaron después de los talleres de nutrición por dos profesionales de educación física adaptada, que seguían una estructura de explicación teórica, calentamiento, desarrollo de las actividades mediante pruebas, juegos y estiramientos.

En las conclusiones del estudio se observa que los programas de educación en nutrición y de intervención realizados de forma más comprensibles para las personas con discapacidad intelectual son efectivos para abordar problemas derivados de la mala nutrición. Pero, son más eficaces cuando el control de la dieta y la educación nutricial se lleva a cabo junto a una actividad física regular.

Para la realización de este estudio han colaborado Avante 3 y Down Madrid, entre otras entidades.

Puedes leer el estudio completo en el siguiente enlace.