El presidente del Cermi ha dicho que el Tercer Sector está asfixiado económicamente y que la falta de financiación pone en peligro los derchos sociales.
El presidente ha advertido además que la financiación pública va a ser menor, y que hace falta que el Tercer Sector encuentre nuevas fuentes de recursos, coopere con empresas y trabaje junto a otras entidades.
Así se ha expresó el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno, en la apertura del webinario de la comunidad COMPASSS, promovida por la Fundación ONCE y el CERMI, dedicado a debatir sobre la captación de fondos privados para la financiación de proyectos sociales.
La creciente fragilidad financiara del tercer sector, su casi asfixia, es una amenaza cierta para el mantenimiento y extensión de los derechos sociales, la inclusión y el bienestar ciudadano; sin organizaciones sociales con solidez económica, el cambio social se ralentiza y puede quedar paralizado, expresó Pérez Bueno, para quien la sosteniblidad económica del tercer sector es una cuestión no resuelta.
El presidente del CERMI ha advertido que la financiación pública del sector será decreciente, irá a menos, como se ha visto desde la crisis económica de 2008 y la pandemia actual, pues los poderes públicos no desean un sector social robusto y exigente que accione y presione para desplegar una agenda social de cambio potente.
Ante este hecho, para el presidente del CERMI, el Tercer Sector no puede resignarse, ha de ser creativo y audaz en términos de sostenibilidad y acceso a recursos y afrontar y hacer aflorar otros horizontes de financiación. Así, ha apuntado, la internacionalización, la convergencia entre entidades, la cooperación con las empresas y otros agentes económicos, son vías que hay necesariamente que transitar, en su opinión.