El 81,5 % de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que han participado en el proyecto de ‘Aproximación a los Apoyos Autodirigidos’, que realiza Plena Inclusión Madrid con el respaldo de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, ha conseguido al menos el 80 % de las metas incluidas en su plan personalizado.
Es decir, ocho de cada diez han alcanzado la mayor parte de los objetivos que se habían marcado en su vida cotidiana, como puede ser desplazarse de forma autónoma en transporte público, hacer la compra en el supermercado del barrio o apuntarse a un grupo de atletismo y practicar deporte cada semana con otras personas de su entorno.
Una cifra que supone un avance fundamental para las 38 personas participantes, teniendo en cuenta que, por su discapacidad, requieren de apoyo en todas o casi todas las actividades de su vida diaria, ya sea para comunicarse, en tareas de cuidado personal, en el trabajo o en sus relaciones sociales.
Los resultados del primer año muestran también una evolución positiva en la capacidad para tomar decisiones. Por ejemplo, en el ámbito del trabajo y la ocupación, aumenta en un 74 % el número de personas que pueden elegir la actividad a realizar gracias a este proyecto.
Más capacidad para elegir y construir relaciones
Para explicar de forma sencilla el cambio de enfoque que propone este modelo, el proyecto utiliza el símil de un viaje por carretera: frente a un modelo tradicional en el que la persona viaja en un autobús cuyo conductor decide el recorrido, las paradas o incluso qué hacer durante el trayecto, los apoyos autodirigidos buscan que sea la propia persona quien se ponga al volante y tome las decisiones sobre el rumbo de su vida.
Los avances se observan también en decisiones cotidianas relacionadas con el ocio, las relaciones personales, la convivencia o la propia imagen. Precisamente, uno de los resultados más destacados tiene que ver con las relaciones personales: nueve de cada diez participantes han generado nuevos vínculos. Amistades, relaciones significativas, personas de confianza y conexiones con el entorno comunitario que resultan fundamentales para desarrollar un proyecto de vida propio y contar con redes naturales de apoyo.
Un cambio que también perciben las familias
Los efectos del proyecto alcanzan también a las familias. El 89% considera que la vida de su familiar con discapacidad intelectual o del desarrollo ha mejorado y ocho de cada diez percibe una mejora en el bienestar emocional de la familia. Además, las propias familias identifican cambios en su forma de acompañar, dando mayor valor a la opinión y participación de la persona en las decisiones y reconociendo un mayor grado de autonomía.
Consolidar un modelo que está generando cambios
Los resultados del primer año muestran que avanzar hacia unos apoyos en los que las personas tengan mayor capacidad en la toma de decisiones está generando cambios concretos en su autonomía, sus relaciones y su bienestar emocional.
Al mismo tiempo, ponen de manifiesto que transformar la forma de prestar apoyos requiere tiempo y cambios también en las prácticas de profesionales, familias, organizaciones y administraciones públicas. Por ello, Plena Inclusión Madrid apuesta por consolidar un modelo que supone un avance significativo en la inclusión social de las personas con discapacidad y grandes necesidades de apoyo.


